Rehabitar, de XAVIER MONTEYS [et al.] (coord.)

RehabitarMONTEYS, Xavier [et al.] (coord.). Rehabitar en nueve episodios. Madrid: Habitar Grupo de Investigación del Departamento de Proyectos Arquitectónicos, Universidad Politécnica de Cataluña, 2012. ISBN 978-84-616-0054-0. PVP 23€

Este libro reúne los nueve catálogos de los nueve episodios del proyecto rehabitar. Un proyecto que dio lugar a seis exposiciones en la Sala La Arquería de Nuevos Ministerios de Madrid, desde inicios del 2010 hasta finales del 2011. Sus contenidos van del posicionamiento personal a la mudanza, de la casa a la calle, de la esfera privada al espacio público. En estos catálogos, como en las exposiciones que resumieron, se han reunido una cantidad significativa de ejemplos que abarcan todas las escalas de la arquitectura y que pueden ser tomados como una constatación de que el hecho de volver a usar la casa y la calle no constituye ninguna novedad. En cambio, sí lo es la consciencia de volver a poner este uso en valor y el sentido que hoy adquiere este posicionamiento. Parafraseando a Ernst Gombrich, “lo que que está por venir condiciona lo que ha llegado antes”. De este modo, lo que vemos hoy influye en la manera de ver lo anterior. Así, desde la óptica de rehabitar, volvemos a mirar acontecimientos y propuestas que ya habían sido archivadas para, con ojos renovados, leer ahora en ellas un mensaje que antes no podíamos leer. Sea por la distancia o por la acumulación de nuevos acontecimientos, el hecho es que ahora forman parte de un discurso actual.

Revisadas ahora, apenas acabada la experiencia, podemos señalar algunas cosas que siguen hablando del interés del conjunto del proyecto. Podemos empezar por la idea recurrente del aprovechamiento, que adopta distintas formas en varias de estas reflexiones. El aprovechamiento tiene consecuencias que alcanzan al modo de proyectar. Una de ellas es la manera de concebir el proyecto como el instrumento que hace posible añadir algo a aquello que ya existe, y que constituye el punto de partida de nuestro trabajo. Algunas veces, lo que calificamos de preexistencia entraña algo más complejo, y el proyecto debe limitarse a añadir capas, a superponer. Aprovechar pues, implica rechazar la idea de empezar de cero y obliga a pensar el proyecto de arquitectura en términos de proceso. Un proyecto de arquitectura en nuestro presente es algo parecido a una capa sobre algo que ya existe, a la que se le añadirán otras capas. No tirar, sino incluir, parece un comportamiento más acorde con los tiempos. El ejemplo de esta manera de hacer lo encontramos en la misma ciudad: la comprendemos mejor como producto de la sedimentación de distintos hechos y acontecimientos, que como resultado de un proyecto. La ciudad es, por definición inclusiva y así debería ser la arquitectura.

En estas exposiciones y en los catálogos que las acompañan está presente también una cierta contingencia. Se reconoce en los usos que se dan a un objeto, a una puerta, a un edificio o a una calle. Y también hay una cierta atracción por lo imprevisto, de lo que se desprende una valoración en la manera de emplear las cosas no planificada, no proyectada si cabe. Hay un grado de complicidad con aquello que supone un uso indebido y que no se ajusta al guión previsto, y también un convencimiento de que debemos prestar atención a la manera de “usar mal” las cosas, porque es una forma de crítica de la que podemos extraer una valiosa lección. Los catálogos recogen soluciones espontáneas que parecen estar contagiadas por la lógica de las acciones que los usuarios llevan a cabo en su casa. También se muestran algunos objetos diseñados más por el modo en que son usados que por la preocupación por un resultado formal determinado. Esto denota una atención a aquello que está “fuera de lugar”. Hay también observaciones, como la de “entrar por el balcón”, fruto de la colocación de ascensores en las fachadas, de cuya repercusión aún no somos conscientes. En diversos ejemplos, ya se trate de las puertas de una casa o de las aceras de una calle, se hallan soluciones que parecen pertenecer más al ámbito del bricolaje que a otra cosa; un bricolaje que parece haberse extendido al espacio público y que agita nuestra consciencia al descubrir otra manera de hacer y proponer que es lo suficientemente distinta como para pensar seriamente en las limitaciones del proyecto de arquitectura. En este caso particular, la invitación se dirige a mirar de nuevo a las puertas y las modificaciones que éstas pueden desencadenar y, al mismo tiempo, ver también en ellas la posibilidad de replantearse el espacio fluido, una herencia directa del movimiento moderno que, a la luz de estas reflexiones, pierde todo su sentido.

[extracto de la introducción]

http://habitar.upc.edu

Índice del volumen

Rehabitar-índice

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